pendiente.
como en la ecuación de la recta pero no.
pendiente.
pendiente de péndulo
pendiente
(en lista de espera; saque su numerito).
una sagita de inseguridad que atraviesa secante los umbrales de la mente
y que colma de quietud la caja toráxica
(exenta de cigarrillo en ese entonces).
inmovilidad/parálisis/paraplejia laríngea
o tal vez flojera.
flojera de flojo que con cueva hace su cama
y flojera de cuerda que con cueva resuena
como un hálito de microbios en antibiótica muerte.
inmovilidad laríngea
inmovilidad personal
inmovilidad psicológica
inmovilidad social
inmovilidad sexual
inmovilidad inmóvil
que se cuela por los poros
y por los fonos
y por las vías aéreas
y por las hormonas inactivas de púber-adolescente
y por las hormonas inactivas de púber-adolecente.
negligencia.
negligencia vocal
negligencia oral
negligencia médica
porque dos años no pasan volando.
dos años
(y algo)
duelen.
duelen en la garganta
duelen en el pecho
duelen en el corazón
duelen en el alma
duelen en la calle
duelen en el almacén
duelen en el teléfono
(oiga niña, ¿está su mamá?)
duelen.
duelen y tiran fuerte.
cuerda floja pero tirante
tangente a la tristeza oculta de quinceañero perno.
jueves, 24 de abril de 2008
Aviso
Escasos pero estimadísimos lectores:
Informo que desde ahora sólo subiré algunos de los textos que escriba, a diferencia de lo que hacía antes, que era subir todo lo que escribía. ¿A qué se debe el cambio? Fundamentalmente, por dos cosas: la primera es que ustedes no merecen que les suba pura mierda al blog, por lo que postearé sólo los textos que a mi parecer sean buenos y agradables para la lectura; y la segunda es que tengo un cuaderno con todos mis escritos, por lo que me parecería estúpido tener el blog y además el cuaderno.
Cabe hacer notar que las obras aquí publicadas no están ordenadas cronológicamente.
Disfruten la lectura.
Informo que desde ahora sólo subiré algunos de los textos que escriba, a diferencia de lo que hacía antes, que era subir todo lo que escribía. ¿A qué se debe el cambio? Fundamentalmente, por dos cosas: la primera es que ustedes no merecen que les suba pura mierda al blog, por lo que postearé sólo los textos que a mi parecer sean buenos y agradables para la lectura; y la segunda es que tengo un cuaderno con todos mis escritos, por lo que me parecería estúpido tener el blog y además el cuaderno.
Cabe hacer notar que las obras aquí publicadas no están ordenadas cronológicamente.
Disfruten la lectura.
martes, 19 de febrero de 2008
Palabra
¿Qué haces? Escribo. ¿Y qué escribes? Palabras. ¿Y qué palabras? Muchas palabras. ¿Como cuáles? Palabras como las que salen de tu boca o de la mía. Palabras que se lleva el viento pero que vuelven. Palabras que se quedan y que calan hasta los huesos; palabras que se cuelan por el oído medio y que llegan al alma en fatigosa travesía; palabras que se cuelan por el intestino y el hígado y el colon y el páncreas que aunque sea extirpado sigue envenenado de palabras que se ensartan y que se entierran hasta en el entierro mismo. Palabras de cabro chico de mente grande, de pendejo que juega al papá y a la mamá pero que no tiene hijos porque no es hueón. Palabras de clase media, palabras de pobre y qué tanto. Palabras de denuncia y maltrato, palabras que caen como escupo en la cara en La Dehesa y en la RAE. Palabras simples pero complejas. Palabras lindas pero que transgreden. Palabras feas poh conchetumare, pero que suenan lindo, porque lo lindo es feo y lo feo es lindo, porque lo lindo no existe y lo feo tampoco, porque todo es un asunto de palabras, porque todos los mundos se constituyen a partir de una palabra, de una palabra que sale de tu boca o de la mía, o de una palabra que atraviesa fugitiva el cerebro y que se plasma desafiante en un pedazo de papel.
viernes, 18 de enero de 2008
a veces es bueno quemar
a veces es bueno quemar.
quemar papeles, quemar pasto, quemar fósforos.
quemar pecados, como en la iglesia
(pero yo no creo, no no).
quemar la garganta
con un sorbo de ron del más rasca.
quemar los recuerdos.
los que carcomen.
los que no carcomen.
los recuerdos.
esos que sanan.
esos que matan.
esos que quemas.
esos que queman.
a veces es bueno quemar.
quemar los recuerdos.
sí, quemarlos.
hacerlos arder en la hoguera del olvido.
a veces puedes dar vuelta la página
pero el viento hace que se devuelva.
los pisapapeles no sirven, señora
(por favor, no insista).
por lo tanto, queme no más
porque a veces es bueno quemar.
a veces quemar es bueno.
a veces unas quemás también.
a veces es bueno quemar.
quemar libros de tu biblioteca existencial.
libros que contienen recuerdos.
quemarlos como un inquisidor.
quemarlos como el cura y el barbero.
como el cura y el barbero, eso sí,
a veces es bueno salvar unos cuantos.
de esos que no se pueden quemar
porque te quemas el alma
(cuidado, porque el alma es inflamable).
el resto, quémalos
(simplemente quémalos),
para olvidar y superar.
para madurar.
(y para no)
(y para sí)
y para quemar.
porque a veces es bueno quemar.
notas del autor:
- cuando lo terminé, me gustó. ahora, lo clasifico dentro de la poesía más rasca que he escrito (en términos de técnica, no de pobla).
- no soy pirómano, pero en ocasiones me gustaría.
- por casualidad, días después de la escritura del poema salió en mi horóscopo que guardara los recuerdos. en todo caso, no soy muy fanático de tía yoli.
viernes, 23 de noviembre de 2007
cabra chica hueona
es triste ser una madeleine en el mundo:
te sentís como paracaidista en carrete abc1.
bueno, obvio po, si perdiste tu norte en mala
y te sedaron con una dosis brígida de la sole.
lo más penca de todo es que tenís que ser rucia y cuica
porque a nadie le importan las maddie de medio pelo.
te sentís como paracaidista en carrete abc1.
bueno, obvio po, si perdiste tu norte en mala
y te sedaron con una dosis brígida de la sole.
lo más penca de todo es que tenís que ser rucia y cuica
porque a nadie le importan las maddie de medio pelo.
domingo, 4 de noviembre de 2007
En el excusado
Pero es más sharsha y más cuático que, aunque trates de tirar la cadena varias veces, no puedes, porque es una cadena que debes tirar en conjunto con la otra persona, y pareciera que ésta trata de eludir lo más posible su concurrencia al W.C., de tal modo que el desecho se queda ahí, flotando mutantemente en el inodoro del amor.
Lo más tellible de todo este bañístico asunto es que no encuentras el sopapo para poder vaciar la huevá a la mala, sacando todas tus fuerzas de macho recio, que has demostrado poco durante los últimos diecisiete años. Así que no te queda otra opción que convencer de algún modo a la otra persona de entrar al cuarto de baño, por mucho que a ella no le guste.
Y es comprensible que no le guste, porque los baños encierran muchas cosas, como la desesperación de que tus desechos biológicos no salgan, o el olor que éstos dejan (a menos que uses Glade toque en cualquiera de sus variedades), o la desesperación, como en este caso, de no poder tirar la cadena como tatita dios manda.
Lo brígido es que el baño encierra más misterios y desesperaciones que las anteriormente mencionadas. En un caso como el que planteamos, al tirar la cadena existe la posibilidad de que uno de los dos se vaya por el water (probablemente, el que no tenga los pies puestos en la tierra del todo). Existe, también, la posibilidad de que, luego de tirar la cadena, las heces regresen con decisión a aparecer en la superficie del agua, ya sea por un problema con el inodoro en cuestión (en cuyo caso se recomienda llamar a un gásfiter) o por un error metódico de quienes hayan tirado la cadena. Si es por lo segundo, se recomienda dejar que dichas heces sigan su curso. En tal caso, existen tres posibilidades a plazo: que permanezcan ahí, que lleguen definitivamente a su hogar en el Río Mapocho, o que dejen de ser heces para volver a ser lo que eran antes: un bolo alimenticio producto de dos enamorados que se ingieren mutuamente.
viernes, 2 de noviembre de 2007
Sandungueo
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